miércoles, 17 de agosto de 2011

Juramento

Somos las herederas, las hijas, las guardianas y sobre todo somos quienes mantenemos el legado de las leales sirvientas de la isla de las manzanas. Nacimos del mar y la luna nos alimenta, el viento nos reconforta y la tierra nos fortalece. Somos las tierras de la fertilidad, las bendecidas, las maldecidas, las amadas y las repudiadas, las enaltecidas y las humilladas, las más simples y más enigmáticas, guardianas de la paz mas no dudaremos en  levantar la espada para destruir el mundo de los  falsos faraones.

Morgan le Fay

    En lo profundo cuidamos del secreto, más no ocultamos la verdad a nuestros hermanos. Gozamos el favor de la tierra y los elementos, más no abusamos de los dones confiados.  Jamás vislumbrarán nuestro ser mas nunca hurgamos en alma ajena. Entregamos nuestro ser sin vaciar nuestras almas, nos abandonamos al amor más no al amante.
     Nuestras armas son fuertes, destruyen a discreción; debilitan la mano del invisible tras el trono y éste juró extinguir la hermosa herencia legado de nuestras madres. No tememos sus castigos y nuestro escudo no cede ante sus creaciones destructoras, nuestra lengua inyecta temor al cobarde tras el trono; pues exhibimos sin pudor los obsequios inherentes investidos en nuestros cuerpos. Los corderos desprecian la luz refulgente del tesoro celeste, única luz verdadera emanada del legítimo. Sacrificaremos el ser corpóreo, gastaremos las bendiciones y nos entregaremos a la suerte, seremos el máximo destructor de los reyes de la alianza; necesario es pues completar la misión de nuestras madres. El fuego los ha cegado, por ello desprecian los suaves besos lunares.
     La primera guerrera destruyó aquella alianza de traidores, aún los corderos vierten lágrimas por el hijo del Dragón y escupen al rostro de la heroína. La sangre no define la valía, el coraje y la virtud; la sangre del cobarde jamás corre puesto que bebe la del soldado. Su cáliz sin embargo aún contiene el alimento del cobarde, imperativo es drenar su contenido. La guardiana maldecida por impíos envueltos de oro, pureza y belleza; vendida al salvaje, sobreviviente de la batalla. La mayor guió al justo en su misión, la mediana desequilibró la falsa pirámide de fuerza, la menor destruye la alianza del padre y la herencia de su bastardo. 

Lady of the lake
     El rey que no compartió poder con su príncipe, su concejero hurtó los tesoros de su compañera, el rey aniquiló el legado de su hermano, el pérfido violó la virtud de la mujer, la pérfida sin fruto  fracturó las alas de su hermana ¿Por qué el traidor alabado es? No todo quién le acompaña comparte su malicia, el leal protegió al huérfano y después a su amo. El joven puro regresa al hogar devolviendo el tesoro a  su padre mientras el amante incauto culmina su deber sin desnudarse de dignidad. Si bien el hermano yace cobijado por la tierra de nuestro hogar, su ser no es más extraordinario que cualquier humano, el amor fraternal motivó su traslado. No hay promesa que él deba cumplir. 
     Vulgata conveniente, relato del traidor cuyo corazón alimenta al falso faraón. No tememos su luz, su ardor o su abrazo; la bandera se ha alzado, tiempo es de partir y confrontar los frutos del traidor. Morgan le Fay le derrotó, siglos de inconciencia voluntaria parieron su intento definitivo, su ordén utópico es perdición para los hombres. Aquél traidor amable en vista como su madre y destructor como su padre...Myrddin Emrys. Nuestra espada alzada apunta contra el sol destruirá su pirámide...nosotras las herederas de Morgana...

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