martes, 25 de enero de 2011

Insulsamente yo no veo nada perdido aún.


El delicado entorno ambiental en realidad no nos parece tan frágil a simple vista: durante millones de años nos ha impuesto su poder y hemos vislumbrado la gran capacidad de posee tanto para destruir como para crear, para asombrar como para asustar y sin embargo tal parece que aún no hemos caído en cuenta de que a pesar de la majestuosidad que hemos atestiguado, en realidad nos encontramos en un medio tan delicado como nuestras propias vidas. La arrogancia con la cual el ser humano ha pisado por el planeta ha sido determinante: se habla de que incluso jugamos a imitar a las entidades divinas para nuestro beneficio (premisa tal vez válida), pero del mismo  modo tenemos la ventaja a diferencia de otros seres vivos de medir el grado de todo lo que hacemos y del mismo modo observar todo aquello que nos rodea para explicar la mayor pregunta de todas: porqué.

  Sin embargo ya sea por ignorancia o por la arrogancia, en nuestros días a pesar de que ya hemos atestiguado e  incluso padecido a la naturaleza  y su fuerza tal parece que no hemos sido capaces de comprender su fragilidad y mucho menos de establecer un vistazo realmente humano a todo aquello que lo compone: el ecosistema.


   Si se me ocurriera hacer una comparación pueril y absolutamente simple se me ocurriría mi propia habitación: en apariencia es muy simple pero en realidad siempre oculto cientos de cosas en diversos lugares y en ocasiones tal parece que estos objetos deben estar exclusivamente en determinados sitios porque así lo exige su naturaleza, tengo una zona de peluches donde coexisten entre si tan armoniosamente que yo si pusiera otra cosa desentonaría absolutamente, también hay la zona de ropa que esta acomodada de tal modo que en las mañanas pueda ponerme sin problemas de combinación cualquier atuendo y que sin embargo si colocara o quitara algo tal vez “acabaría” con el equilibrio, y sin mencionar el tocador donde procuro que no haya nada que de pie a bacterias ya que ahí tengo mi sistema de tres pasos y algodones esterilizados. Además que como tengo una ventana con mosquitero (dado que una vez una “especie” emplumada entró a mi recámara ocasionando grandes desastres, lo cual demuestra que los sistemas son frágiles ya que además de los daños ocasionados, murió al chocar con mi espejo sin olvidar mis gritos al verla entrar).       Lo anterior demuestra la fragilidad del ecosistema y de los diversos grupos que se dan dependiendo de las regiones geográficas en las cuales se encuentren y como factores atmosféricos, de suelo y el tipo de organismo puede llegar a alterar el ecosistema. Lo cierto es que mi casa al igual que todas, son parte del sistema de alteración de los ecosistemas para adaptarlas a las necesidades particulares de cada especie, desde los más ínfimos organismos hasta los más complejos, dándonos muestras de los desastres o bienaventuranzas de los cambios. Finalmente no debemos olvidar que tal parece que todo está en cierto equilibrio y que si llega a ser alterado, los escenarios más probables son los siguientes: se dará un evento pueda depurar al sistema equilibrándolo de nuevo y que tal vez  surgirán nuevos eventos de nuevo equilibrio; o el más pesimista en donde ya no habrá un revés y todo cambiará drásticamente.



    Tal vez suene fatalista pero es muy cierto que si se llega a dar esa depuración la primera especie que tal vez sufra sería la humana, sin embargo esto será para la continuidad de la vida dentro del planeta, lo cual no es en absoluto un triste final si no una gran oportunidad de comienzo.



  Desde el punto de vista científico, el ecosistema es el conjunto de todos los elementos que hay en un punto, este a su vez se divide en varios sistemas que son el geográfico y el biológico, ambos dependen del otro así como las especies que surjan en cada una de ellas. Del mismo modo hay dos tipos de residentes: los seres bióticos o aquellos que tienen vida y los abióticos o aquellos que si bien no tienen vida son elementos que contribuyen a ella como las rocas o el agua y demás minerales.

    Una de las teorías sobre la creación de la vida, la denominada Físico-Química habla de que fue la combinación de la sopa primitiva o CHONPS por sus símbolos de los elementos Carbono, Hidrógeno, Oxígeno, Nitrógeno, Potasio y Azufre aunado a las condiciones del joven planeta tierra hace más 4 500 millones de años cuando el primitivo clima lleno de actividad volcánica y tectónica, con tormentas que asesinarían a los seres vivos de nuestros días y que curiosamente sentaron las bases de la vida. De ahí comenzó el primer ecosistema y su eventual evolución que se dio mediante la armonía y el fortalecimiento de la especies y del mismo modo nos dieron vida. El problema comienza cuando el sistema ecológico comienza a cambiar drásticamente dadas las alteraciones que se han hecho en albores del desarrollo de las civilizaciones. Sin embargo el elemento de dependencia hacia los mismos elementos que dieron origen a la vida nunca nos han sido indiferentes: el agua y demás elementos que contribuyen además al desarrollo económico, como los minerales y combustibles.

    Se ha desatado una gran controversia en relación a que la destrucción y alteración del ecosistema, un elemento que nos ha dado la vida sea destruido por quienes nos hemos beneficiados del mismo. Se han mencionado diversas teoría algunas sumamente desalentadoras, sin embargo con un poco de reflexión más otro tanto más de acción se puede lograr frenar el delicado avance de la destrucción. Por ello es de suma importancia mencionar la interdependencia de los organismos: desde los productores primarios hasta los desintegradores y la importancia de cada uno en la naturaleza. Igualmente se debe mencionar que así como hay co-dependencia económica entre los Estados, existe lo mismo entre las especies como los comensales o los parásitos. Pero sobre todo que mediante la cadena alimenticia, que en mi opinión no se limita solamente a la alimentación, si no a la creación de energía. Esto origina grandes beneficios por que la energía de todos los seres vivos sienta las bases para que la vida sea complementada entre las diversas especies tanto de seres vivos como no vivos.


   Sin embargo las alteraciones que el ser humano está propiciando más la información nos da una clarísima idea de que estos cambios son demasiado extremos. Simplemente con la alteración de las corrientes de agua cambia mucho el sistema de lluvias. Tal vez el derretimiento de los polos pueda explicar aquello. Del mismo modo al tener una capa de ozono más débil no solamente entra más radiación, si  no que el proceso de fotosíntesis y putrefacción se alteran, acarreando consecuencias a largo plazo, alterando los suelos, si lo vemos a nivel económico el “bendito” petróleo es origen de un largo periodo de descomposición de los seres vivos e irónicamente su mal uso ha ocasionado el grandes desastres ecológicos desde derrames hasta la industria irresponsable en su emisión de gases y desperdicios.

   Una vez que una persona ha comprendido la fragilidad de los ecosistemas es muy comprensible la razón y la ansiedad que surgen a partir de ello. Se repara en cuánto daño se ha hecho y se sigue haciendo, pero sobre todo cómo las sociedades “civilizadas” han dañado al entorno, el problema se está haciendo irreversible más esto no significa que haya desesperanza, si no la oportunidad que se puede dar para beneficio del planeta y por lo tanto de nosotros mismos. Si una persona es sanamente egoísta pensará en algo para su beneficio y del ajeno porque sabe que si el otro está en situación similar pero no en gran desventaja, es menos probables que haya algún daño entre ambos y tal vez se unan en crear algo que beneficie al medio ambiente y crear conciencia entre los demás. Este es un escenario ideal más no imposible. Solamente hay que crear las bases para que sea posible y relacionar al bienestar social con un medio ambiente saludable y más aún promoverlo entre las clases menos favorecidas, de este modo serán los primeros en ver el desarrollo económico y social con un respeto adicional a los ecosistemas.


Manos a la obra para hacer un cambio =D

martes, 18 de enero de 2011

¡Hay Cuco!

Me parece apropiado escribir sobre mi progenie en mi primer entrada y definitivamente quién mejor para ello que mi bisabuelo Refugio a quien mi papá decía simplemente Cuco. ¡Hay Cuco! la expresión que decía mi progenitor cada vez que lo recordaba y me contaba sobre su abuelo y las anécdotas que tuvo a lo largo de sus 91 años en esta tierra. Si alguien vivió la vida como una fiesta, definitivamente ese era mi bisabuelo a quien mi papá se refería como un libro de historia ambulante y muy bueno para encontrarle mangas al chaleco.

     En realidad nunca supe exactamente su fecha de cumpleaños y apenas me doy cuenta que jamás pregunté. Sé que nació en 1901 y que era de los menores de su familia. Cuando estalló la Revolución Mexicana sus hermanos mayores eran vendedores y constantemente viajaban, según me contaron en Morelos (no sé que pueblo) quedaron atrapados en el fuego cruzado y murieron. Por ello Cuco tuvo que empezar a trabajar las tierras de sus padres pero en realidad el quería ver más cosas. 

    En 1918 la gripe española azotó al país y por supuesto el entonces pequeño pueblo pirotécnico de mi familia también sufrió por ello porque esa sí fue una epidemia de verdad. Mi abuelo decía que familias enteras morían y según nos contó que algunas personas sentían malestares en la mañana, en la tarde ya estaban graves y en la noche ya rendían cuentas a San Pedro. Como la epidemia comenzó en Junio el calor era insoportable, sin embargo Cuco recorría las calles con otros jóvenes tocando cada puerta en busca de difuntos o sobrevivientes. Si alguien sobrevivía lo felicitaban y si éste era infante lo mandaban con parientes vivos, por el contrario si ya todos estaban muertos simplemente los acarreaban en carretillas hasta el panteón. Con el calor obvio daba sed y mi abuelo se daba gusto con una cerveza bien fría, al fin nadie se robaría a los difuntos. Tal vez mi abuelo llevaba algunas copitas de más, pero de que los muertitos llegaban al panteón, llegaban. Además puedo decir orgullosa que nadie de nuestra familia enfermó de gripe española.

   Un tiempo después mi abuelo se fue de su casa para vivir en la Ciudad de México nomás porque se le ocurrió un día. Trabajaba en la farmacia del Sanborns para llevar pedidos a domicilio, como usaba bicicleta se paseaba por donde quería y ayudaba cuando podía a las personas que realmente se morían de hambre en la calle (por eso a veces era duro, pero sinceramente muy justo). Sus aventura según me dijo mi papá no son aptas para menores de edad. Pero finalmente regresó al pueblo para sentar cabeza. Ya que finalmente la pasó mas que bien en sus años mozos. 

    Se casó con una joven muy guapa llamada Aurora, mi bisabuela. Cuco bromeaba diciendo que se lo agarraron pollito. Sus hijos fueron Pompeyo el primogénito y mi abuelo Ángel. Cuco nunca dejó de ser ocurrente y cuando nació mi papá se puso muy contento ya que era el mayor de sus hermanos. Una vez cuando mi papá ya estudiaba en la facultad tuvo que practicar cirugías en conejos, en su equipo él tuvo el rol de anestesista; sin embargo por ello tuvo que llevarse el conejo a casa, pero Cuco tuvo la idea de asarlo y se quedó mi papá sin conejo para practicar, aunque según me contó el asado le quedó muy sabroso.

    Cuando mi hermana y yo nacimos Cuco estaba muy feliz y siempre nos dejaba jugar aplastando tubos de papel que él mismo hacía. Cuando fue el temblor del 85 el abuelo estaba en un jacal donde ponía herramientas y mi papá fue por el para evitar que algo le lastimase. Cuando fue el eclipse del 91 se asuntó y se fue a la iglesia de un modo muy gracioso. Yo no sabía pero mi mamá me dijo que Cuco le decía que cuando la luna tenía casa (un aro que tiene un color tenue que a veces aparece), el clima cambiaría, desde entonces cada vez que veo la luna aunque ésta no tenga casa me acuerdo de él. Finalmente en 1992 murió de un modo tan tranquilo que parecía que estaba simplemente preparándose para dormir. Como no padecía de enfermedades ni tuvo achaques propios de su edad, mi papá dijo que simplemente se le acabó la bateria...